Hemos escuchado más de una vez que es necesario e importante impermeabilizar los techos y paredes de nuestro inmueble. Pero ¿de que se trata? ¿Qué tipos hay? ¿Cada cuánto hay que retocarlos? Sigue leyendo. 


Los impermeabilizantes, por definición, son sustancias que detienen el agua, impidiendo su paso. En este caso, se emplean en el revestimiento de paredes, techos y objetos que deben mantenerse secos. Funcionan eliminando o reduciendo la porosidad del material, llenando filtraciones y aislando la humedad del medio. 


Existen diferentes tipos de impermeabilizantes, pero la mayor diferencia que podemos encontrar es por color, existe rojo y blanco. La diferencia radica en la función, que es el efecto que darán en la temperatura de la construcción, más que en la apariencia.


La función del impermeabilizante blanco es que se refleje el calor, logra que la temperatura interior de la construcción sea menor y más fresca durante la temporada de calor.  En un aproximado, este impermeabilizante  repela al rededor del 75% del calor solar, logrando un efecto fresco en el interior.


Otro beneficio de impermeabilizar con blanco tus techos es que la temperatura en el interior es menor, por ende, disminuye el consumo de electricidad entre un 15% y 20%. 




¿Sabías qué? De acuerdo a investigaciones del laboratorio Lawrence Berkley, impermeabilizar con color blanco el 60% de las 100 ciudades más grandes situadas en zonas tropicales en el mundo, tendría el mismo beneficio climático que retirar de las calles todos los coches del mundo ¡durante 10 años! Es así como 100 metros cuadrados de azoteas blancas sería capaces de evitar la emisión de un total de 10 toneladas de dióxido de carbono, y es un dato que no es muy conocido.




Ahora, por otro lado, el impermeabilizarte rojo, es para mantener más cálido el interior, absorbiendo hasta el 80% de la energía solar. Así que si resides en un lugar frío, el impermeabilizarte rojo te puede ayudar a mantener tu ambiente acogedor sin necesidad de usar calefactores.


Existen indicadores que señalan de manera visible la necesidad de brindar un mantenimiento al techo como pueden ser grietas superficiales, descascaramientos, aparición de zonas negras, etc. La duración de un trabajo de impermeabilización en promedio es de 3 a 10 años, según el producto y la manera como se aplicó


En el mercado existen muchas marcas de impermeablizantes, y existen ciertas marcas que han desarrollado este producto amigable con el medio ambiente, hechos de llantas recicladas. Esto es una ayuda enorme a nuestro ambiente ya que se calcula que en México, existen poco más de 40 millones de llantas en condiciones de desecho y sólo 1 de cada 10 se recicla


Así que, tomando un poco el tema de la ecología y la sustentabilidad de los productos, hoy más que nunca, es necesario investigar y buscar recomendarciones sustentables o que vengan de producciones responsables debido a los problemas ambientales que poco a poco generan más impacto en el planeta.